21.6.10

Al final, la vida sigue igual

Ahí está, firme, dispuesto a salir adelante. Su corazón no pasa por su mejor momento. Lo dejaron. Pero él, se la juega y va. Camina con la cabeza alta, aún sabiendo que por atrás lo persiguen recuerdos que no quiere olvidar. De pronto, se detiene. Y a lo lejos, la ve nuevamente. Piensa en el fondo de su interior cómo pasó todo. Intenta buscar, como a un juguete perdido, la forma de comprender lo que pasó. Se acerca y la saluda. Fría, ella hace lo mismo. Y en ese instante, sale de la boca de él todo lo que repensó una noche mientras hacía ñoquis, bien redonditos y de ricota. “Estás cambiando más que yo”, le dice. “Asusta un poco verte así. Pero cuanto más alto trepa el monito, así es la vida, el culo más se le ve”, le afirma, dejándole en claro todo lo que ella cambió en este tiempo. Sin embargo, no dice nada, sólo lo mira; él, en cambio, espera alguna réplica. Pero nunca llega. Decide, así, seguir por el camino del principio. Un camino que empezó a encontrar después de recibir un rotundo no en reiteradas oportunidades del amor que él pensó que sería para siempre. Al final, la vida sigue igual.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pedazo de gil, los hombres no lloran. Así das lástima!

Rauuuuuuul (brum brum)

Disco Stu (Juan Rovira) dijo...

Nadie llora, amigo. Al contrario. Se te extraña, "uruguayo" del éxito, ja.

Anónimo dijo...

Escuchaste la frase.."yo te lo dije"? Te advirtieron que esto iba a pasar. Lo hubieras pensado antes.

Anónimo dijo...

Sabes que...? DUDO y casi Confirmo, Que Vos... Te la jugues...

yama dijo...

no sé cómo he llegado aquí, pero me agrada la frase del monito.
amén.

Maby dijo...

¡Qué triste, Juan!

Anónimo dijo...

Nunca te jugaste por nada

Maby Romero dijo...

Chicho...qué lindo!y qué triste...