26.5.09

Mesa de galanes

Por los pagos de aquel lugar, se entendía que iba a ser una noche agitada. Típica de sábado. Los hombres, impecables ellos, llegaron muy temprano a casa de Stu, que había decidido festejar su cumpleaños, justamente una semana después de su fecha de nacimiento. De a poco, uno a uno comenzó a sumarse a la mesa de los galanes, y no precisamente para tomar café. Cuando finalmente estuvo completa, todo pasó rápido. Tal es así, que las horas se hicieron minutos. Con ella, se esfumaron (y fumaron) 36 porrones, dos fernet y un vodka. Sí, bebidas por doquier. Además, 55 hamburguesas, muy bien preparadas por Mr Chochán, el señor de la noche (pero por lo viejo, eh). Era un día raro. Esperado, mejor dicho. Los que saben afirman que había pasado un largo tiempo que los galanes no se veían las caras. Es más, de previa, en el mail de invitación ya se advertía que los trapitos al sol iban a saltar como cuando uno escuchaba King Africa. Y por supuesto, como no podía ser de otra manera, saltaron, sin parar. Lo bueno es que, pese a todo lo que se habló esa madrugada estrellada en el patio del agasajado, los viejos tiempos regresaron en cada palabra de los presentes. Como ser las anécdotas del imborrable viaje a Mar del Plata (hasta sonó la música en ese momento), sumada a muchas historias más, sin contar las locuras que, lamentablemente, no se las puede narrar por acá. Lo que sucedió después, obviamente, es parte de otra historia. Esta, en mi casa, es la de la mesa de los galanes.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Q bueno q t hayas divertido tanto como nosotros!!!!!! Jajajajaja!!!!

Betzabé!!! dijo...

Galanes, sí, casi todos... uno o dos no tan galanes. Las reuniones con amigos siempre saben bien, y más cuando no se han visto en mucho tiempo...

don carlao dijo...

q mejor manera de narrar una hamburgueseada de los vagos je

el gordo dijo...

Excelente noche, todo a pedir de "Boca", mucha cerveza fría, mucho que fumar, buena música, una temperatura ideal, más alcohol y una cantidad interminable de hamburguejas, demasiadas para mi gusto. Me terminó jugando en contra pero creo que era de suponer si me comía nueve (9), si nueve hamburguejas, beeerrrp!!!

Manco Cretino dijo...

Qué bueno, loco!
Está bueno eso de encontrarse con los viejos amigos. Trapitos siempre hay, pero, con el paso del tiempo no "calientan" tanto como antes.
Ahora... ¡terrible que hayas escuchado King Africaaaa!!!!!
En fin, son maneras diversas de desgranarse el cerebro: yo lo hacía con Hermética, me querían matar en los "asaltos" cuando pasaba música jajaja... aunque... ¡sigo escuchando y con más decibeles aun!!!
Desgranado... Manco Cretino